AVENTURA CULINARIA: CANTA RANITA "EL CAPULLITO"

Era finales de 2009 y mi amigo súper hipster Salem, me contaba siempre sobre un nuevo lugar, un lugar en un mercado, donde se comía ceviche y otras cosas más. En ese entonces yo estaba por acabar mi programa de bachillerato internacional y por ende vivía internada en mi casa haciendo ensayos todo el día. Todo indicaba que no tenía calle y mi noción de orientación en Barranco era pésima (en aquel entonces).

 

Tanto me hablaba él de aquel lugar, que ya pues, junte a un grupo de mis amigas y decidimos embarcarnos en una nueva y diferente aventura culinaria. No sé qué pasaba por nuestras cabezas, asumo que un montón de diálogos ingleses de Macbeth, porque fuimos rumbo a Barranco pidiéndole al taxista que nos lleve al mercado del distrito – sin precisar un nombre…¿Por qué pensábamos que solo habría un mercado? Solo Dios lo sabía.

 

Nuestra ida al “Capullito” se vio frustrada por un asalto cerca al mercado Balta (que NADA tenía que ver con el mercado al que en realidad teníamos que haber ido)…Todo fue un fiasco. Terminamos comiendo a las 5:30 en Delicass de por nuestras casas (yo estaba enrabiada por dentro).

 

Fueron muchos los años que pasaron para por fin, por fiiin probar el bendito “Capullito” o “Canta Ranita”. Muchas veces, en otros años iba a ojear a ver si estaba abierto pero resultó ser que cerraron el mercado por muchos años. … Finalmente el martes o miércoles vi en Facebook la foto de un mega ceviche mixto y obviamente pregunté “¡¿¿Dónde, dónde?!!” …¿Y dónde más?.. EN EL CAPULLITO! Wow que sí me emocioné. Al toque le pregunte a la persona que postió la foto, “¿Lo han abierto!?”… “Sí y tan rico como siempre!”

 

Pasé horas pensando que día ir y con quien… De verdad que en mi cabeza yo decía “Al fin, al fin podré ir a este famoso lugar!”. Yo amo los lugares diferentes, que te montan en una experiencia diferente a la que puedes vivir en el día a día y esta fue una de aquellas.

 

Llegué al mercado entré, caminé de frente y volteé a la izquierda. Me recibió un ambiente súper jovial, lúdico, había muchos grupos de amigos (lo podía notar) y el ambiente me hacía sentir súper cómoda… Me daba las ganas de llamar a todos mis amigos y decirles “Oye unas chelitas y un cebichito?”

 

La decoración me encantó, si bien es como un bebé Canta Rana, este era iluminado a mil, con paredes de colores vibrantes y posters vintage enmarcados por doquier. Sí que me encantó.

 

Cuando nos sentamos vimos al toque la carta y pedimos rápidamente porque nos moríamos de hambre. La “Guardia Imperial” y el “Tricolor No Perdona” nos llamó mucho la atención. El primero era un ceviche apaltado, clásico del lugar, con un pulpo a la parrilla montado. El segundo era una trilogía de ceviche, arroz con mariscos y chicharrón de pota. Delicioso. Sonaba delicioso.

 

Se acercó el mozo con su chilcano de cortesía y la más deliciosa chicha morada que volvió loca a mi novia. Luego vinieron los platos, deliciosos y con insumos sumamente frescos. No había nada de lo que me quejaba. Lo más gracioso y curioso es que el dueño era una persona sumamente energética que saltaba por todos lados. Fue algo diferente de ver y a la vez gracioso. Creo que las imágenes hablarán por mi. No hay más que decir, Vayan a “El Capullito” en el mercado El Capullo frente al chifa Unión en Barranco. No se van a arrepentir, y lleven a su mancha!